Muchas veces los espíritus no logran romper sus vínculos con la tierra. "Algo" no los deja regresar al otro lado y se quedan, literalmente entre dos mundos. Cuántas veces hemos escuchado historias de fantasmas, por ejemplo personas que tuvieron una muerte violenta y cuya presencia continua manifestándose en los lugares en dónde sufrieron ese trauma. Ellos están confundidos, no han logrado romper el cordón que los une a este mundo. Muchas veces esas son maravillosas oportunidades para ayudarles, no hay que temer, hay que llegar con ellos llenos de amor y fe, hablarles para que entiendan su situación, mostrarles el camino para que regresen al otro lado y continúen su proceso de purificación.
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